Uruguay Properties

Invertir en Uruguay

Conozca por qué Uruguay es hoy un destino real de inversiones extranjeras en bienes raíces.

Más Info

Vivir en Uruguay

Descubra las ventajas únicas de Uruguay en el continente, como país donde vivir o vacacionar.

Más Info


Inversión extranjera en inmuebles se mueve hacia proyectos sociales

Llegó con la idea de invertir en casas de lujo en José Ignacio y terminó por apostar por un proyecto de vivienda de interés social. El suizo Iván Seller hizo los estudios de mercado, descartó el plan A y se quedó con el B. Entendió que aquello de arriesgar en un balneario top podía enmarcarse en un fin de un ciclo y salió a buscar otras posibilidades. La encontró y no dudó. Como tampoco lo han hecho decenas de inversores de una modalidad que está capitalizando el interés de los extranjeros que ven esta instancia como alternativa de negocios. Seller, que arribó a Uruguay con su socio en 2011, dijo que era asumir un “riesgo demasiado grande” jugársela por “casas de arquitectura contemporánea”, que llevarían entre dos y tres años construirlas y venderlas. “No nos parecía el inicio sino el fin de un ciclo”, aseguró a El Observador. Por entonces, escucharon sobre la ley de vivienda de interés social, promulgada en agosto de ese año. “Claramente es una alternativa a la inversión en lo que llamamos torres suntuarias en la costa de Montevideo y Punta del este”, dijo Julio Villamide, director de la Revista Propiedades. “Cuando se presentó este proyecto se pensó en presentar ofertas para el sector de clase media pero también para dejar descansar sectores que tenían cinco o seis años de mucha intensidad de oferta nueva”, añadió. La legislación, según la Agencia Nacional de Vivienda (ANV) –organismo que la regula–, promueve la inversión privada en construcción, refacción o ampliación de un mínimo de dos hasta 100 viviendas por padrón, tanto para la venta como para el alquiler. El objetivo es facilitar el acceso a una casa a sectores de ingreso medio y medio bajo. El negocio se hace atractivo para el inversor porque presenta exoneraciones impositivas. Además de los inversores europeos, también hay un flujo importante de fondos de la región, en particular argentinos. Se trata del mismo tipo de capital que en años anteriores optaba por Punta del Este o José Ignacio, y ahora se vuelca a un segmento que ofrece mejores rendimientos. En general, de inversores argentinos que trabajan con desarrolladores de confianza “a los que siguen” en todos sus proyectos. Estaban cuando antes construían en Punta del Este, y siguen estando ahora que se vuelcan a la vivienda para la clase media. Hasta el momento, de acuerdo a la ANV, hay 163 proyectos presentados que significan 5.396 viviendas, la mayoría en Montevideo. Eso implica una inversión superior a los US$ 500 millones que, según los operadores del sector, la mitad proviene de inversores foráneos. Descartado el glamour de José Ignacio y alrededores, el suizo Seller se decidió por levantar un emprendimiento de 60 casas en Solymar, al norte de la avenida Giannattasio. Aseveró que ya tiene vendida una casa y con “mucho interés” por el resto, dentro del público al que apuntan: jóvenes, recién casados o familias con hijos chicos. Este proyecto de vivienda de interés social se trata de un barrio cerrado, privado, con una sola entrada. Empresarial y social Además de suizos y argentinos, también hay españoles entre los extranjeros interesados en invertir en las viviendas de interés social. Es el caso del Grupo Ivory, que lleva a cabo dos proyectos en Montevideo, el Urbancity I –en 8 de Octubre y Crocker– y el Urbancity II –en Ejido y Maldonado–. Son dos edificios, de 45 y 19 apartamentos respectivamente, de uno a tres dormitorios cada unidad. Ignacio Aguiar, CEO del Grupo Ivory, afirmó a El Observador que la ley de vivienda de interés social les pareció desde un principio “muy interesante”, “tanto desde el punto de vista empresarial como social”. “Nuestro grupo fue el primero en obtener la aprobación de la ANV para uno de nuestros proyectos, el de Urbancity 1”, dijo. Luego del “desplome inmobiliario en España”, el Grupo Ivory se propuso invertir en un país que reuniera las características para una actividad inmobiliaria estable. Así apareció Uruguay, adonde hicieron puerto hace dos años. Sin embargo, Aguiar agrega un matiz, referente a los impuestos y costos. “Con el paso de los meses, la perspectiva ha ido cambiando como consecuencia del aumentos del Índice del Costo de la Construcción (ICC), las dificultades de calificación bancaria por parte de los compradores y, sobre todo, la dificultad de un mercado que no ha permitido acompañar las subidas de costes con subidas proporcionales de precios”, dijo. Condiciones nuevas Una preocupación parecida tiene Mauricio Levitín, inversor uruguayo que trabaja con fondos de pensión de Estados Unidos junto a su socio que vive en Miami. Con tres proyectos en marcha por la ley de vivienda de interés social, poseen otros tres demorados por “condiciones nuevas” impuestas por el Ministerio de Vivienda y por la ANV. Entre los planes de Altius Group, la empresa que dirige Levitín, se destaca los Altos de Libertador, un edificio de 400 unidades donde era la fábrica de alpargatas. El inversor destacó que el inmueble tiene ciertas características que otras no tienen por la particularidad del mismo, como apartamentos de dos dormitorios con dos baños. “Es nuestro proyecto estrella”, dijo. “Por primera vez los principales fondo de pensión de Estados Unidos invierten en Uruguay. Nos llevó mucho esfuerzo lograr esto. Además, contamos con Paladin Realty Partner y Penninsula Investment Group, dos fondos de desarrollo inmobiliario con presencia en América Latina”, explicó Levitín en torno a los fondos que apuestan por las viviendas de interés social.++Beneficios- Para las viviendas de interés social a los inversores se les exige únicamente que tengan un RUT para la construcción. No hay objeciones con la forma de financiación y no existe un registro del origen del dinero detrás de los proyectos. Pueden presentarse con distintas formas jurídicas.- Los inversores están exonerados del pago del Impuesto a las Trasmisiones Patrimoniales (ITP) y del 2% del valor del catastro que es uno de los costos que siempre se paga cuando se compra un apartamento.- También está exonerado el privado de pagar el IVA cuando compra los materiales para construir la vivienda. La nueva ley prevé la exoneración por 10 años del Impuesto al Patrimonio y del Impuesto a la Renta. - Se calcula que, en total, los constructores reducen 17% el costo general por cada proyecto. El costo de construcción por metro cuadrado sin las exoneraciones de la ley se ubica en US$ 1.400, mientras que con los beneficios se reduce a US$ 1.200.Financiar- En la financiación para acceder a la vivienda de interés social, el Banco Hipotecario (BHU) es clave. La persona debe ser hacer una entrega que puede ir de 10% a 30% del costo final del inmueble y el resto se financia en cuotas a 20 o 25 años.- De esa financiación, 75% del dinero lo presta el BHU y 25% un banco privado, que puede ser el Nuevo Banco Comercial, Santander, BBVA o Itaú.- La cuota que vaya a asumir el titular no puede superar el 30% del sueldo. Cuando compra un solo titular, el ingreso mínimo bruto para recibir el préstamo es de $ 19 mil y en el caso de dos es de $ 24.500.

Fuente: El Observador - 2/05/2013


Registro

Reciba las mejores oportunidades de inversión inmobiliaria en Uruguay.

Empresa de servicios Turíticos e Inmobiliarios. Autorizada por el Ministerio de Turismo y Deportes Nº 1049

Noticias

Punta del Este ante la mejor temporada de su historia

Los turistas superaron un 11,7 por ciento al récord histórico de 1997

Leer Más

¿Por qué invertir en Uruguay?

Uruguay creció 5% promedio anual entre 2005 y 2015, lo que lo sitúa como uno de los países con mayor crecimiento de la región.

Leer Más